Buenos Aires.– La Iglesia Ríos de Vida de Quilmes fue sede del Primer Congreso de Niñez, Adolescencia, Familia y Educación pospandemia, una jornada que reunió a unos 500 pastores, líderes y referentes ministeriales provenientes del conurbano bonaerense, la Ciudad de Buenos Aires y distintas localidades del interior del país.

El encuentro combinó momentos de adoración, capacitación y reflexión, con el objetivo de brindar nuevas herramientas para el acompañamiento de niños, adolescentes y familias desde las iglesias y organizaciones cristianas.

A lo largo de la jornada se desarrollaron plenarias y 16 mesas temáticas con más de 30 expositores, abordando problemáticas vinculadas con educación, salud mental, prevención de abusos, adicciones, nuevas tecnologías, discapacidad, violencia, desarrollo familiar, misión y formación espiritual.

Uno de los principales oradores fue el pastor Rubén Del Re, director general de Sociedad Bíblica Argentina, quien llamó a prestar mayor atención a las señales que manifiestan los adolescentes y a aprovechar cada oportunidad para acercarlos a las Escrituras. También destacó la influencia que padres, madres y abuelos pueden ejercer en la formación espiritual de las nuevas generaciones.

Durante otras exposiciones se analizaron distintas situaciones que atraviesa actualmente la niñez argentina. El pastor Gabriel Coria presentó cifras vinculadas con pobreza e inseguridad alimentaria infantil, mientras que otros especialistas abordaron la deserción escolar, el sufrimiento emocional y las dificultades sociales que afectan a numerosos adolescentes.

El pastor Amílcar Matosian se refirió especialmente a la prevención del suicidio juvenil y alentó a las iglesias a convertirse en espacios de escucha y acompañamiento, evitando el juicio y fortaleciendo los vínculos con los jóvenes.

También participaron especialistas y referentes que expusieron sobre educación, identidad, redes sociales, inteligencia artificial, prevención de violencia y abuso, inclusión, neurodivergencias, deportes, arte, legislación y pastoral infantil.

En la plenaria de cierre, el presidente de ACIERA, pastor Christian Hooft, exhortó a la Iglesia a permanecer atenta tanto a los peligros que enfrentan los niños como a las oportunidades para sembrar esperanza, fe y propósito en sus vidas.

El Congreso dejó como eje central la necesidad de fortalecer a las familias, cuidar a las nuevas generaciones y capacitar a quienes trabajan diariamente con niños y adolescentes, procurando que las comunidades cristianas puedan ofrecer espacios seguros, saludables y de acompañamiento integral.

Texto de la edición del 4 de octubre de 2026 · Una Luz en la Oscuridad