ASIA DEL SUR — CRECE LA FE, PERO FALTAN BIBLIAS

ASIA DEL SUR.— En una extensa región del sur de Asia, con una población superior a los 100 millones de habitantes, el acceso a la Biblia se ha convertido en uno de los principales desafíos para las comunidades cristianas locales.

La International Mission Board (IMB) informó el 8 de septiembre de 2026 que en el área donde trabajan sus equipos misioneros no existen establecimientos donde los creyentes puedan comprar Biblias. Al mismo tiempo, según el testimonio de los misioneros que trabajan en la región, nuevas personas están abrazando la fe cristiana y la demanda de las Escrituras está creciendo más rápidamente que los métodos tradicionales de distribución.

Por razones de seguridad, la organización no identifica públicamente el país ni utiliza los nombres reales de algunos de los misioneros involucrados.

10.000 BIBLIAS CADA AÑO

Para responder a esta necesidad, un donante financió la distribución de 10.000 Biblias completas impresas por año, objetivo que el equipo logró alcanzar por segundo año consecutivo.

A esos ejemplares se suman Nuevos Testamentos y porciones de las Escrituras distribuidos mediante pastores y líderes locales. El propósito es evitar que miles de Biblias queden concentradas en un solo lugar y hacerlas llegar a diferentes distritos y comunidades donde existen grupos de creyentes.

Una iglesia de Mobile, Alabama, también reunió fondos para el proyecto: 91 integrantes participaron de una caminata solidaria y lograron aportar 9.100 dólares destinados a la distribución de Biblias en la región.

CUANDO UNA BIBLIA TAMBIÉN LLEGA POR TELÉFONO

La cantidad de ejemplares impresos continúa siendo insuficiente frente a la extensión del territorio. Por eso, los misioneros comenzaron a utilizar una alternativa sencilla: pequeñas tarjetas con códigos QR.

Durante la Navidad pasada se distribuyeron 10.000 tarjetas que permiten acceder desde un teléfono celular a una Biblia en línea y a contenido audiovisual sobre la historia de Jesús.

La respuesta llevó a imprimir otras 10.000 en enero y 20.000 más durante Semana Santa. El proyecto ahora prevé cuatro distribuciones anuales de 20.000 tarjetas, lo que podría facilitar acceso digital a las Escrituras a unas 80.000 personas por año.

Además, se están evaluando recursos de audio destinados a personas que no saben leer o que pertenecen a comunidades donde la tradición oral continúa teniendo una fuerte presencia.

HAMBRE POR LA PALABRA

Los responsables del proyecto aseguran que, en algunos sectores, la Biblia es prácticamente el único recurso cristiano disponible.

No existen comentarios bíblicos, libros de teología ni grandes librerías cristianas en los idiomas de muchas de esas comunidades. Para numerosos creyentes, conseguir una Biblia significa obtener la principal herramienta con la que podrán conocer las Escrituras, discipularse y enseñar a otros.

La situación presenta así un contraste llamativo: mientras en muchas partes del mundo una Biblia puede conseguirse con facilidad, existen lugares donde nuevos creyentes desean tener una y simplemente no encuentran dónde comprarla.

La misión ahora intenta responder utilizando todos los medios disponibles: papel, teléfonos, códigos QR y audio.

La tecnología cambia; la necesidad permanece: que la Palabra llegue a manos de quienes todavía no pueden tenerla.

Texto de la edición del 4 de octubre de 2026 · Una Luz en la Oscuridad