El este de España atravesó una de sus jornadas más difíciles del año. El temporal Adam provocó graves inundaciones en localidades de Valencia y Alicante. En Oliva, la lluvia alcanzó alrededor de 643 litros por metro cuadrado en dos días, inundando viviendas, calles, comercios y estacionamientos.
Los medios españoles informaron de cuatro fallecidos vinculados al episodio meteorológico en distintas localidades y aproximadamente 2.100 evacuados en las zonas afectadas.
Numerosos vecinos quedaron atrapados en sus viviendas y debieron ser rescatados por la Guardia Civil, bomberos y la Unidad Militar de Emergencias. En Oliva, una mujer y sus dos hijos fueron rescatados desde el techo de su casa.
Las inundaciones dejaron grandes pérdidas materiales. Muchas familias enfrentan ahora la limpieza y reconstrucción de sus hogares.
La tragedia volvió a mostrar la importancia de la solidaridad, la prevención y el trabajo de los equipos de emergencia que asistieron a los damnificados.
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. — Salmos 46:1



