Nuevos ataques militares en Myanmar provocaron la destrucción de dos templos cristianos en las regiones de Chin y Kachin durante octubre. El 9 de octubre, un bombardeo alcanzó una iglesia presbiteriana en la zona de Mindat, causando graves daños en el edificio. Tres días después, el 12 de octubre, una iglesia bautista fue incendiada en la región de Kachin, junto con varias viviendas cercanas.
Las comunidades cristianas denuncian que estos hechos se suman a una serie de ataques que afectan a civiles, viviendas, escuelas y establecimientos de salud. La situación ha provocado desplazamientos internos y mayores necesidades entre las familias.
La verificación independiente de cada incidente resulta difícil por los enfrentamientos y las restricciones de acceso en la zona.


