«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.»
Mateo 11:28
Hay dolores que se ven y otros que aprendimos a esconder. Hay heridas que tienen fecha y nombre, y otras que llevamos tanto tiempo que terminaron influyendo en nuestra manera de reaccionar, desconfiar o protegernos.
Jesús no comienza preguntándonos por qué estamos cansados. Primero nos invita: “Venid a mí”. La sanidad interior empieza cuando dejamos de huir de aquello que sentimos y nos acercamos a Cristo con verdad.
Preguntas para hoy
¿Cómo está realmente tu corazón? ¿Qué recuerdo todavía duele? ¿Qué carga ocultás detrás de una sonrisa? ¿Qué parte de tu historia necesitás entregar a Jesús?
Una oración
Señor Jesús, hoy vengo a Ti con lo que puedo explicar y también con lo que todavía no sé nombrar. Sana mi corazón y renueva mi alma. Amén.
