El sábado 17 de octubre, el Estadio Nacional de Costa Rica, ubicado en La Sabana, San José, recibió a una multitud de familias provenientes de diferentes regiones del país para participar en la Cruzada Nacional de Esperanza por Costa Rica.
Según las cifras preliminares de los organizadores, cerca de 60.000 personas asistieron al encuentro, que reunió música cristiana, oración, predicación y un mensaje de salvación.
La jornada contó con la participación del reconocido dúo cristiano Tercer Cielo, la cantante dominicana Averly Morillo y el pastor nigeriano Enoch A. Adeboye, supervisor general de la Iglesia Cristiana Redimida de Dios.
UN ESTADIO LEVANTÓ SUS VOCES A DIOS
Desde las graderías hasta el campo de juego, miles de asistentes participaron de momentos de alabanza y oración.
Tercer Cielo interpretó conocidas canciones como Como si fuera mi último día y Creeré, mientras que Averly Morillo compartió un emotivo tiempo de adoración que incluyó la participación de una niña en el escenario.
Sin embargo, uno de los momentos centrales llegó con la predicación del pastor Enoch Adeboye, quien proclamó el mensaje del Evangelio e invitó a los presentes a entregar sus vidas a Jesucristo.

TESTIMONIO EXCLUSIVO: PASTORES AL SERVICIO DE LAS ALMAS
Los pastores Alonso Herrera y Dionisia Cordero Quesada, del Ministerio Internacional Adelante, estuvieron presentes en la cruzada y compartieron con nuestro diario su experiencia personal.
Ambos llegaron aproximadamente dos horas antes del inicio de la actividad para reunirse con otros pastores e intercesores que habían sido convocados para acompañar espiritualmente a quienes respondieran al llamado de salvación.
Durante la preparación recibieron sus acreditaciones y participaron de un tiempo de oración dirigido por el pastor Enoch Adeboye.
Para el pastor Alonso Herrera, aquel momento representó una gran responsabilidad espiritual: servir y acompañar a personas que estaban tomando una decisión trascendental para sus vidas.
MÁS DE 5.000 PERSONAS RESPONDIERON AL LLAMADO, SEGÚN SUS TESTIMONIOS
Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando, después de la predicación, una multitud respondió a la invitación de recibir a Jesucristo.
Según la apreciación personal del pastor Alonso Herrera, más de 5.000 personas se acercaron o manifestaron su decisión de fe.
El pastor describió escenas profundamente emotivas: personas llorando, orando, expresando arrepentimiento y buscando una nueva oportunidad para sus vidas.
Para los pastores, cada persona representaba mucho más que una cifra. Detrás de cada decisión había una familia, una historia y una esperanza renovada.
UN TESTIMONIO DE SANIDAD QUE CONMOVIÓ A LOS PRESENTES
Durante el tiempo de ministración, el pastor Alonso Herrera también escuchó testimonios de asistentes que aseguraban haber experimentado milagros.
Uno de los relatos que más lo impactó fue el de una mujer que se acercó manifestando, con gratitud y emoción, que Dios la había sanado y levantado de una silla de ruedas.
El pastor explicó que pudo ministrar personalmente a aquella mujer y escuchar su testimonio, aunque las circunstancias de la multitudinaria jornada no permitieron verificar individualmente los casos de sanidad.
Su relato refleja la fe y la profunda emoción de quienes expresaban haber recibido una respuesta de Dios.
EL VERDADERO DESAFÍO COMIENZA DESPUÉS DE LA CRUZADA
Más allá de la cantidad de asistentes y de las imágenes de un estadio colmado, los pastores Herrera y Cordero destacaron un mensaje fundamental: la responsabilidad de la Iglesia de acompañar a quienes decidieron comenzar una nueva vida en Cristo.
Señalaron que la tarea evangelizadora no termina cuando concluye una reunión multitudinaria, sino que continúa en la enseñanza bíblica, la oración, el discipulado y el acompañamiento espiritual.
Cada persona que respondió al llamado necesita encontrar una comunidad de fe que la reciba, la fortalezca y la ayude a crecer en su relación con Dios.
UNA JORNADA QUE DEJÓ UN MENSAJE PARA LAS NACIONES
La Cruzada Nacional de Esperanza fue organizada por la Iglesia Cristiana Redimida de Dios, con el apoyo de la Federación Alianza Evangélica Costarricense, y contó con entrada gratuita.
Para los pastores Alonso Herrera y Dionisia Cordero, haber participado de esta jornada fue una bendición y una oportunidad de servir junto a numerosos ministros comprometidos con la proclamación del Evangelio.
Desde Costa Rica, enviaron también un afectuoso saludo y una bendición a todo el equipo del Diario Buenas Noticias del Evangelio, expresando su deseo de que este medio continúe llevando las buenas nuevas de Jesucristo a las naciones.
Costa Rica fue escenario de una jornada de fe que sus participantes recordarán: miles de personas reunidas en adoración, familias buscando esperanza y un mensaje que continúa atravesando fronteras: Jesucristo transforma vidas.
DESDE COSTA RICA — CORRESPONSALES ESPECIALES
Pastor Alonso Herrera y pastora Dionisia Cordero Quesada
Ministerio Internacional Adelante · Costa Rica
Testimonio exclusivo y material fotográfico facilitado por nuestros corresponsales.




