En el océano Pacífico, el huracán Polo alcanzó categoría 5, el nivel más alto de la escala Saffir-Simpson. El sistema llegó a registrar vientos sostenidos cercanos a los 260 kilómetros por hora mientras permanecía frente a las costas del sudoeste de México. Aunque el núcleo seguía sobre el mar, Guerrero y Michoacán permanecían en alerta por lluvias intensas, posibles inundaciones repentinas, crecidas y deslizamientos de tierra. Las bandas externas del huracán ya comenzaban a afectar sectores de la costa mexicana.

Texto de la edición del 27 de septiembre de 2026 · Una Luz en la Oscuridad