En Bucarest, 2.400 jóvenes cristianos ortodoxos de Rumania y de otros países participaron de varios días de oración, enseñanza y adoración. Con velas en sus manos, recorrieron las calles de la ciudad proclamando su fe en Jesús. El encuentro fue un poderoso testimonio de unidad, fe y compromiso, donde muchos jóvenes expresaron su deseo de ser luz en sus comunidades y de llevar el Evangelio a su generación.
Texto de la edición del 27 de septiembre de 2026 · Una Luz en la Oscuridad
