Las secuelas de los terremotos de junio siguen muy presentes en Venezuela, especialmente en La Guaira, la ciudad más afectada por el desastre. Lo que al principio pensamos que sería una emergencia corta se ha convertido en una crisis prolongada: miles de personas lloran la pérdida de familiares, muchas llevan meses durmiendo en carpas, sin empleo estable ni comodidades básicas, y otras intentan reconstruir sus casas en medio de una situación económica extremadamente difícil.
Por eso, cuidar a los afectados sigue siendo un enfoque central de nuestro ministerio y probablemente lo será por un tiempo. Estamos profundamente agradecidos al Señor por la generosidad de Su Iglesia: los donativos han permitido llevar alimentos, medicinas y materiales de construcción para aliviar la carga de muchas familias.
Pero al mismo tiempo, oramos continuamente para que la obra de la Iglesia no se centre solo en las necesidades materiales, que sin duda son importantes, sino que también aproveche esta oportunidad para proclamar el evangelio y hacer discípulos.
Con este enfoque, hemos estado trabajando en un campamento específico llamado La Canchita, donde viven 14 familias. Unas tres de estas familias han acogido la Palabra de Dios con gran apertura. Así que, además de llevar asistencia práctica cada semana, recientemente comenzamos a facilitar grupos de Estudio Bíblico por Descubrimiento 3 Tercios.
Héctor y Cler se han convertido en personas de paz en la comunidad. Cada vez que los visitamos, invitan a otros a unirse y animan a la gente a escuchar la Palabra. Con frecuencia nos han dicho: «No importa si no tienen comida que traer. Siempre que puedan, por favor vengan y háblennos de Dios, porque eso es lo que más necesitamos».
Debido a su liderazgo evidente en la comunidad, Héctor y Cler ayudaron a establecer una escuela temporal para los niños de la zona, ya que todas las escuelas cercanas colapsaron durante los terremotos. Maestros voluntarios y miembros de la comunidad dirigen las clases, y lo más hermoso es que también invitan a maestros de escuela dominical de diferentes iglesias para que enseñen historias bíblicas a los niños.
Hoy, en La Guaira, la ayuda humanitaria se está transformando en discipulado intencional: no solo llevamos comida y medicinas, sino que formamos discípulos que reconocen a Jesús como Rey y Salvador, y que a su vez llevan luz en medio de la oscuridad a sus propias familias y vecinos.

Ps. Saúl Pernía.
Pastor Saúl Pernía · Iglesia Ondas Expansivas · Coordinador Discipulado Global Latinoamérica · MMD — Movimiento de Multiplicación de Discípulos.
OFRENDA DE AMOR POR VENEZUELA
La fe también se expresa extendiendo una mano.
Ante la difícil situación que atraviesan muchas familias venezolanas, quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del fondo especial de ayuda de Discipleship Global, organización que trabaja junto a iglesias y creyentes locales para brindar asistencia a las personas afectadas.
Este canal de ayuda fue compartido directamente con Buenas Noticias del Evangelio por el pastor vinculado al testimonio publicado en esta edición.
IMPORTANTE
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Toda colaboración se realiza directamente a través de la plataforma oficial de Discipleship Global.
Tu aporte, grande o pequeño, puede convertirse en ayuda concreta y esperanza para una familia.
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Discipleship Global — Venezuela Disaster Relief
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1 Juan 3:18
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