El encarcelamiento no puso fin al testimonio de algunos cristianos detenidos en Yemen. Informes difundidos durante 2026 describen a creyentes que, aun dentro de prisión, continúan conversando con otros internos acerca de Jesús y compartiendo enseñanzas bíblicas.
Uno de ellos, identificado como Mahfouz para proteger su identidad, recordó ese tiempo como uno de los períodos más fructíferos de su ministerio. Mientras en el país continúan arrestos y secuestros de cristianos, la historia muestra que ni el encierro logró apagar el anuncio del Evangelio.


