El lunes 28 de septiembre, la Plaza del Congreso, en la Ciudad de Buenos Aires, volvió a ser escenario de una concentración convocada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, en el marco del denominado Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro.

La convocatoria anunció actividades frente al Congreso y un pañuelazo, en una jornada de reclamos vinculados al acceso al aborto legal, seguro y gratuito.

Bajo la consigna “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”, las organizaciones participantes reclamaron que se garantice la aplicación de la Ley 27.610 y cuestionaron lo que consideran dificultades actuales en el acceso a las políticas de salud sexual y reproductiva. Estas afirmaciones corresponden a los planteos realizados por los propios organizadores durante la convocatoria.

La Ley 27.610, sancionada en diciembre de 2020 y vigente desde enero de 2021, establece en Argentina el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 inclusive. Después de ese plazo contempla determinados supuestos establecidos por la legislación, como los embarazos producto de una violación o situaciones de peligro para la vida o la salud de la persona gestante.

Una realidad que también interpela a la Iglesia

Desde una perspectiva cristiana, el debate sobre el aborto vuelve a colocar en el centro cuestiones profundas relacionadas con la vida, la maternidad, la vulnerabilidad, el acompañamiento y la responsabilidad de la sociedad frente a una mujer que atraviesa una situación difícil.

Para quienes sostienen bíblicamente el valor de la vida desde sus comienzos, la respuesta no debería limitarse solamente al debate público, sino también expresarse mediante acompañamiento, contención, ayuda concreta y misericordia hacia quienes enfrentan embarazos en contextos de temor, soledad o necesidad.

“Tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.” — Salmo 139:13.
Imágenes de la jornada en la Plaza del Congreso
Imágenes de la jornada en la Plaza del Congreso
Imágenes de la jornada en la Plaza del Congreso

El debate requiere distinguir entre el marco legal y las convicciones personales. La ley contempla condiciones de atención, privacidad y consentimiento informado; conocerlas permite describir con precisión la situación vigente, incluso cuando existen desacuerdos éticos o religiosos.

Desde la mirada editorial de este diario, defender la vida también implica preguntarnos qué apoyo ofrecemos a una mujer que se siente sola: escucha respetuosa, ayuda material y una comunidad dispuesta a acompañarla. La convicción cristiana encuentra una expresión concreta cuando se convierte en cercanía y servicio.

Texto de la edición del 11 de octubre de 2026 · Una Luz en la Oscuridad